jueves, 28 de enero de 2010

Decisiones

Hoy he estado a punto de salir del armario así de forma no premeditada. Un poco más y me dejo llevar. No sé si los tres segundos de más que he tardado en reaccionar mientras mi cerebro decidía qué decir han hecho dudar en algo a mi interlocutora, que tampoco me extrañaría.

Y es que en el nuevo curro (nuevo de noviembre o así) tenemos muy buen rollo y a estas alturas ya nos tratamos con mucha confianza. Y desde que dije que me había traumatizado que una prima mía se embarazara, me he ganado (bastante a pulso, todo hay q decirlo) que me hagan bromas con que ya me va tocando a mí, y a ver si encuentro al hombre que bla bla bla...
Al principio los comentarios eran neutros, usando "pareja" y ese tipo de expresiones. No sé exactamente como les he debido dar la impresión de que me gustan los hombres, bueno, aunque me da que hay quien no lo tiene claro (segundos extra al hacer un comentario, por ejemplo). Sé que todos se lo tomarán 100% bien, pero me da miedo que dejen de hacerme este tipo de bromas (por ser amables, no con maldad), o que no sepan como meterse conmigo con estas cosas que se meten ahora (con toda la razón del mundo, xDD). No sé. Eso, y que me da vergüenza hablar de mí, y que me da miedo ser yo quien se aleje (aunque sea temporalmente), y que nunca he estado totalmente fuera del armario ante un grupo de gente. Tengo la ocasión ideal de ensayar algo así, es el contexto perfecto, con ningún tipo de miedo a ningún tipo de discriminación (ni directa, sutil, accidental...), con ningún tipo de miedo al rechazo, con ningún tipo de reparo por que se creen situaciones incómodas por culpa de chistes,... Nada. Es la situación ideal. Me da miedo decidirme. Pero lo haré..

Eso, y también iré a la peluquería, xD. Quien me conozca, ya entenderá el significado de tal declaración, xDDD

PD: xD, y especialmente dedicado a Lena, sigo platónicamente (muy únicamente platónico) enamorada de la jefa. Pero sigue siendo tan súmamente platónico que mola.

lunes, 18 de enero de 2010

¿Conclusión?

El fin de semana empezó bien con una siesta infinita el viernes que necesitaba más que el respirar.
El sábado hice algo de deporte, vi ganar al Athletic y al Barça, y conocí a alguien que seguramente no se acordará ni de mi existencia.
El domingo, es decir, hoy, empezó un poco mal sin poder jugar un partido por causas ajenas a mi voluntad, después se aderezó con una muy mala noticia sobre el padre de una buena amiga, mejoró yendo al cine con gente a la que verdaderamente aprecio (y además gratix) y acabó con un intercamibo de emails con alguien a quien evito todo lo posible por mi salud mental. Y no, nunca nos ha unido nada sentimental, xD.

El balance debería ser positivo, pero me sale muy, muy negativo. Odio los números rojos, pero ahora es lo único que veo. Mañana será otro día, aunque parece que este año no es más que la continuación del anterior...

jueves, 14 de enero de 2010

Novia hetero

Hola amigos (me siento un poco Carmen Sevilla esta noche y no sé porqué. Intentaré no hablar de las ovejitas de mi granja del feisbuk):

debo confesaros una cosa. Bueno, dos cosas. Bueno, en realidad confesar, confesar, confesaré una, que la otra me da que ya es de dominio público...
ay, que me lío, como siempre...

pues eso, que debo confesaros una cosa. LLevo dos días ejerciendo de novia hetero y he descubierto que se me da genial. Si comparamos con pasadas experiencias en el campo contrario, la verdad es que gana mi yo novia hetero por goleada a mi yo novia bollo... Y decir goleada es poco. Ni cuando el Barça le coloca 5 al Madriz sirve para comparar... Que si necesito una camisa formalilla pero no de traje. Que si necesito zapatos para arreglar, no de traje, pero que también me sirvan de esport. Que si necesito una chaqueta, ídem características. Que si a ver que dice mi madre sobre el tema y estoy hablando media hora mientras yo le sonrio al dependiente del Corte Inglés. Que ahí están los probadores, venga que te espero aquí y así te veo como te quedan los pantalones...
No sé cuántas veces algún extraño me ha tomado por su novia en los últimos días, sin contar las veces que mis padres lo han hecho también. No sé cuántas veces hemos sido lo más parecido a una pareja de novios de esas que hace ya mucho tiempo que se conocen (y eso que en realidad, ni siquiera eso sería cierto, pues nuestra amistad es bastante reciente).
Si estas fueran otras épocas creo que he encontrado a mi perfecto marido, ya que bateando ambos para el otro equipo no nos batearíamos en contra...

Y os dejo ya, que el hacerme amiga del dependiente de la zapatería del Corte Inglés dos días seguidos me ha dejado agotada.

PD: soy un maldito desastre. Esa era la otra confesión.

sábado, 9 de enero de 2010

Revelación

Vuelvo de esa especie de ultratumba en la que sin darme cuenta me había sumido para hacer una declaración:

HOY HE VISTO LA LUZ

SE ME HAN ABIERTO LOS OJOS

POR FIN HE VISTO LA REALIDAD












y es que hoy he descubierto lo super gay que es Mecano.
Y me encanta.

PD: sí, acabo de volver de ver el musical Hoy no me puedo levantar. Cómo se lo han currao los reyes magos, tú.

ah, y Feliz año nuevo a tod@s!

domingo, 20 de diciembre de 2009

De jefas y super jefas

Pasar página no siempre significa superar las cosas. Digamos que hay cosas que son como los esguinces, que piensas que ya te has curado porque no te duele hasta que un día vuelves a salir corriendo, y en el gesto más tonto, en el momento más inesperado, va y te vuelve a doler... y esta vez no hablo de amores.

Y me he dado cuenta de que estoy platónicamente enamorada de mi jefa-jefa, que no es mi jefa directa. La primera vez que llegué a la oficina mi jefa directa (llamémosle Jefa C) estaba reunida y tenía que esperar. Por quitarme del medio, pregunté si había café al resto de la gente que estaba en la oficina. Resulta que me dirigí a la jefa-jefa (o Super Jefa) simplemente porque había sido quien más me había saludado al entrar y, básicamente, era la única cara que recordaba del día de la entrevista. Me enseñó como iba la máquina y todo... Se ve que flipó que tardara tan poco en pedir café, pero en la cena de Navidad ya se estuvieron riendo un rato cuando confesé que fue por vergüenza, por evitar tener que hablar con nadie mientras Jefa C llegaba. La primera conversación que tuve con Super Jefa fue un día que tuvimos mogollón de curro y yo estaba cansadísima. Mientras comíamos estuvimos hablando unos cuantos, y a mí el cansancio me provoca parlanchinería. Sí... Ahí lo dejo. Cada vez que me ve me hace bromas, me dice algo, me incordia un poco incluso. No es en absoluto algo físico, pero es tan inteligente, controla tanto (es una Super Jefa que merece ser la Super Jefa), ha tenido una vida tan interesante, y otras muchas cosas que hacen que pierda el oremus, que, la verdad, me encanta trabajar a su alrededor. No me da vergüenza hablar con ella, bromear cuando estamos todos tomando el café, o incluso meterme un poquillo con ella (cuando la ocasión lo permite y siempre dentro de la más absoluta corrección, xD, que nadie se preocupe). En cambio, me da vergüenza hablar con Jefa C y me pongo nerviosa cada vez que se acerca a mi mesa a decirme algo.

Aix.

Y el otro día me di cuenta de que acabará surgiendo un día la situación que me sacará del armario. Aparte de porque son super cotillas de la manera más amable que os podáis imaginar (pero super cotillas en cualquier caso), por los temas de conversación que probablemente surgirán en la próxima temporada. Y, la verdad, no ya no sólo no me preocupa, sino que no lo evitaré, y casi que si surge de manera natural, lo provocaré, xD. De 9 que somos en la oficina sólo hay un chico, tres están casadas, dos como si lo estuvieran (de hecho, Super Jefa está en ello), dos son pipiollillas (todo aquel que es más joven qeu yo se convierte en pipiolillo automáticamente) de las cuales una fijo es hetero y la otra no lo sé, pero tampoco ha dado a entender que no lo sea, y la novena ya soy yo, xD.

Aix.

Así que declaro oficial mi nuevo amor platónico: Super Jefa.

martes, 15 de diciembre de 2009

Sueños

A ver. Alguien que se acuerde normalmente de sus sueños, que me ayude, xD. El otro día soñé con una compañera de clase. No fue un sueño erótico, al menos no la parte que recuerdo, sino tienno y bonito, xD, en el q éramos pareja, nos queríamos mucho, y yo era muy cariñosa con ella (imaginad pelicula pastelón de sábado por la tarde, xD). Para los que no lo sepan, soy más bien tirando a seca y distante y mis amigos se quejan de que no los abrazo, xD. Lo cual vuelve al sueño en algo aún más sorprendente. Añadamos que no me gusta la chica en cuestión (aunque ahora me doy cuenta de que me parece mona, xD). En fin. Al tema. El caso es que ahora cuando la veo en clase o por los pasillos, me pongo toda nerviosa y me entra una timidez que ni cuando veo a mi tenista favorita en persona, xD. Es raro. Tengo la sensación de intimidad que sé no es compartida. Y sé que todo esto es totalmente irracional porque uno, ella no sabe nada, ni ella ni nadie, dos, y más importante, sé distinguir realidad de sueño, pero me da vergüenza cada vez que nos vemos. Y no es que la sensación sea mala, eh? xD
en fin, que debe pensar que me pasa algo pq ahora le hablo super poco, pero es que es superior a mí, xD.

domingo, 13 de diciembre de 2009

8.- ¿Las cuentas del Gran Capitán?

Hace mucho que no te escribo y no sé si lo echo de menos. Tal vez sea por miedo ante lo que empiezo a sentir como inminente. Parece ser que ha llegado el momento, que es ahora cuando te hablo o the dejo para siempre. Una parte de mí , como no, se resiste y empieza a dudar de mis sentimientos por ti. Tus fallos se me hacen a ratos menos llevaderos. Si oigo una crítica hacia ti no siento el dolor propio de una ilusión rota sino el de la constatación de algo en que se preferiría no tener razón. Asusta ver que mis sentimientos han madurado de tal manera que es ahora, está aquí, la encrucijada. El "así ya me está bien" deja de funcionar. La ilusión ya no se mantiene ni es suficiente. La vida no es una partida de ajedrez, y menos mal, porque siempre pierdo. Pero cuento movimientos, miro a las fichas, intento hacer cálculo de daños. Es inútil, lo sé, no tengo manera de saber si las cuentas cuadran. Asustan las consecuencias, pero a veces hay cosas con más peso que los posibles daños colaterales. Y si no sale bien, esperemos que no acabe del todo mal...