domingo, 28 de febrero de 2010

Día raro

Qué día más raro.

Como al final no he salido de fiesta, me he quedado en casa acabando de leer un libro. Me ha hecho entender qué se siente al necesitar, querer algo demasiado. Un libro cutre me ha hecho entenderme más que años de intentar reflexionar.

Esta tarde he descubierto que tengo que añadir un nombre más a la lista de personas que tienen una extraña influencia sobre mí, la cual me suele provocar una cierta verborrea y una extraña mezcla de vergüenza y tendencia a explicar cosas sobre mí que suelo callar.

Y entre lo uno y lo otro, veo que estoy en ese momento otra vez en el que no tendré ningún tipo de posiblidad ante la persona adecuada. Y me da miedo no vaya a ser que aparezca, pues si la última vez dolió tanto salir después de tan poco, ¿cómo sería esta vez?

Por suerte, aún soy consciente de que vivo en un cuento de la lechera perpetuo...


y hacía tiempo que no me sentía tan verdaderamente sola...

lunes, 15 de febrero de 2010

En fin...

Estoy en la biblioteca, pasando frío. Es lo que pasa si estudias en esta universidad: en todas sus bibliotecas hace frío, no me preguntéis porqué. Estoy aquí, pasando frío, y acaba de empezar a sonar una canción que no especificaré por conservar algo de dignidad que no hace más que decir “goodbye” cada cinco o seis palabras. Es bonita, es triste, es cursi. Nunca admitiré haberla escuchado ;) Pero no, su cursilería no me hace escribir. Me hace escribir ese “goodbye”...
Hace tiempo, mucho en términos bloggeros, que no hablo de OPAL (vuelta a ese nombre totalmente intencionada). Y no acabo de entender porqué esta canción me ha traído aquí. Pero me ha hecho recordar aquella época en que tuve que dejar de escuchar música porque todas las canciones me hablaban. Era la primera vez en mi vida que me pasaba, parecía una peli de esas en las que ponen la tele y aparece justo algo relevante para los protas en la pantalla. Happy belated adolescence, I guess...
Hace tiempo aprendí que no es realista hablar en términos de justicia en este tipo de cosas. Sin embargo, me cuesta resistirme a la tentación. A veces tengo la sensación de que no es justo que OPAL me afectara tanto y de esa manera, y otra gente que vino antes en cambio no lo hiciera. Antes de decirme que soy idiota, xD, ya, ya lo sé, no tiene ni pies ni cabeza. Es una sensación, no un convencimiento.
Recuerdo también la primera vez que fui plenamente consciente de haberle hecho daño a alguien. No fue intencionado pero sí claramente mi culpa, además de un poco impresentable por mi parte. Tengo conciencia. Hay quien lo olvida y cree en la necesidad de recordarme mis errores. Si el monólogo de mi pensamiento se pudiera grabar, ya no creerían en esa necesidad porque faltar, me faltan muchas cosas pero eso precisamente no. Aunque a lo mejor no es malo que de vez en cuando te recuerden cuándo fuiste tú la mala de la película. Vacuna contra la prepotencia de creerse demasiado buena persona. Duele más al ver como hacen daño a tus amigos, duele porque sientes de verdad la mierda que les toca comerse y te acerca aún más a sentir lo que debiste provocar en la otra persona. Dios, que hija de puta fuí, ¿no?
Pero no, ahí se para o se cae en algo aún más fácil que la falta de conciencia: la autocomplaciencia. Y perdón por la rima accidental.
Si yo hubiera diseñado la realidad (mejor que no, xD, tendría más fallos que el Windows Vista) encontraría la manera de tener algún tipo de relación (hablamos de amistad aquí) con OPAL y me habría ahorrado alguna de las cagadas que más dolieron a otros. Me han hecho aprender sí, pero habrá que encontrar la manera de aprender sin que tenga que ser a expensas de los demás, ¿no?
En fin, que será por el frío de esta maldita biblioteca, o por las pocas ganas que tengo de hacer lo que tengo que hacer o por la música que estoy escuchando (telita), pero menudo post me ha salido después de tanto tiempo sin actualizar...

jueves, 28 de enero de 2010

Decisiones

Hoy he estado a punto de salir del armario así de forma no premeditada. Un poco más y me dejo llevar. No sé si los tres segundos de más que he tardado en reaccionar mientras mi cerebro decidía qué decir han hecho dudar en algo a mi interlocutora, que tampoco me extrañaría.

Y es que en el nuevo curro (nuevo de noviembre o así) tenemos muy buen rollo y a estas alturas ya nos tratamos con mucha confianza. Y desde que dije que me había traumatizado que una prima mía se embarazara, me he ganado (bastante a pulso, todo hay q decirlo) que me hagan bromas con que ya me va tocando a mí, y a ver si encuentro al hombre que bla bla bla...
Al principio los comentarios eran neutros, usando "pareja" y ese tipo de expresiones. No sé exactamente como les he debido dar la impresión de que me gustan los hombres, bueno, aunque me da que hay quien no lo tiene claro (segundos extra al hacer un comentario, por ejemplo). Sé que todos se lo tomarán 100% bien, pero me da miedo que dejen de hacerme este tipo de bromas (por ser amables, no con maldad), o que no sepan como meterse conmigo con estas cosas que se meten ahora (con toda la razón del mundo, xDD). No sé. Eso, y que me da vergüenza hablar de mí, y que me da miedo ser yo quien se aleje (aunque sea temporalmente), y que nunca he estado totalmente fuera del armario ante un grupo de gente. Tengo la ocasión ideal de ensayar algo así, es el contexto perfecto, con ningún tipo de miedo a ningún tipo de discriminación (ni directa, sutil, accidental...), con ningún tipo de miedo al rechazo, con ningún tipo de reparo por que se creen situaciones incómodas por culpa de chistes,... Nada. Es la situación ideal. Me da miedo decidirme. Pero lo haré..

Eso, y también iré a la peluquería, xD. Quien me conozca, ya entenderá el significado de tal declaración, xDDD

PD: xD, y especialmente dedicado a Lena, sigo platónicamente (muy únicamente platónico) enamorada de la jefa. Pero sigue siendo tan súmamente platónico que mola.

lunes, 18 de enero de 2010

¿Conclusión?

El fin de semana empezó bien con una siesta infinita el viernes que necesitaba más que el respirar.
El sábado hice algo de deporte, vi ganar al Athletic y al Barça, y conocí a alguien que seguramente no se acordará ni de mi existencia.
El domingo, es decir, hoy, empezó un poco mal sin poder jugar un partido por causas ajenas a mi voluntad, después se aderezó con una muy mala noticia sobre el padre de una buena amiga, mejoró yendo al cine con gente a la que verdaderamente aprecio (y además gratix) y acabó con un intercamibo de emails con alguien a quien evito todo lo posible por mi salud mental. Y no, nunca nos ha unido nada sentimental, xD.

El balance debería ser positivo, pero me sale muy, muy negativo. Odio los números rojos, pero ahora es lo único que veo. Mañana será otro día, aunque parece que este año no es más que la continuación del anterior...

jueves, 14 de enero de 2010

Novia hetero

Hola amigos (me siento un poco Carmen Sevilla esta noche y no sé porqué. Intentaré no hablar de las ovejitas de mi granja del feisbuk):

debo confesaros una cosa. Bueno, dos cosas. Bueno, en realidad confesar, confesar, confesaré una, que la otra me da que ya es de dominio público...
ay, que me lío, como siempre...

pues eso, que debo confesaros una cosa. LLevo dos días ejerciendo de novia hetero y he descubierto que se me da genial. Si comparamos con pasadas experiencias en el campo contrario, la verdad es que gana mi yo novia hetero por goleada a mi yo novia bollo... Y decir goleada es poco. Ni cuando el Barça le coloca 5 al Madriz sirve para comparar... Que si necesito una camisa formalilla pero no de traje. Que si necesito zapatos para arreglar, no de traje, pero que también me sirvan de esport. Que si necesito una chaqueta, ídem características. Que si a ver que dice mi madre sobre el tema y estoy hablando media hora mientras yo le sonrio al dependiente del Corte Inglés. Que ahí están los probadores, venga que te espero aquí y así te veo como te quedan los pantalones...
No sé cuántas veces algún extraño me ha tomado por su novia en los últimos días, sin contar las veces que mis padres lo han hecho también. No sé cuántas veces hemos sido lo más parecido a una pareja de novios de esas que hace ya mucho tiempo que se conocen (y eso que en realidad, ni siquiera eso sería cierto, pues nuestra amistad es bastante reciente).
Si estas fueran otras épocas creo que he encontrado a mi perfecto marido, ya que bateando ambos para el otro equipo no nos batearíamos en contra...

Y os dejo ya, que el hacerme amiga del dependiente de la zapatería del Corte Inglés dos días seguidos me ha dejado agotada.

PD: soy un maldito desastre. Esa era la otra confesión.

sábado, 9 de enero de 2010

Revelación

Vuelvo de esa especie de ultratumba en la que sin darme cuenta me había sumido para hacer una declaración:

HOY HE VISTO LA LUZ

SE ME HAN ABIERTO LOS OJOS

POR FIN HE VISTO LA REALIDAD












y es que hoy he descubierto lo super gay que es Mecano.
Y me encanta.

PD: sí, acabo de volver de ver el musical Hoy no me puedo levantar. Cómo se lo han currao los reyes magos, tú.

ah, y Feliz año nuevo a tod@s!

domingo, 20 de diciembre de 2009

De jefas y super jefas

Pasar página no siempre significa superar las cosas. Digamos que hay cosas que son como los esguinces, que piensas que ya te has curado porque no te duele hasta que un día vuelves a salir corriendo, y en el gesto más tonto, en el momento más inesperado, va y te vuelve a doler... y esta vez no hablo de amores.

Y me he dado cuenta de que estoy platónicamente enamorada de mi jefa-jefa, que no es mi jefa directa. La primera vez que llegué a la oficina mi jefa directa (llamémosle Jefa C) estaba reunida y tenía que esperar. Por quitarme del medio, pregunté si había café al resto de la gente que estaba en la oficina. Resulta que me dirigí a la jefa-jefa (o Super Jefa) simplemente porque había sido quien más me había saludado al entrar y, básicamente, era la única cara que recordaba del día de la entrevista. Me enseñó como iba la máquina y todo... Se ve que flipó que tardara tan poco en pedir café, pero en la cena de Navidad ya se estuvieron riendo un rato cuando confesé que fue por vergüenza, por evitar tener que hablar con nadie mientras Jefa C llegaba. La primera conversación que tuve con Super Jefa fue un día que tuvimos mogollón de curro y yo estaba cansadísima. Mientras comíamos estuvimos hablando unos cuantos, y a mí el cansancio me provoca parlanchinería. Sí... Ahí lo dejo. Cada vez que me ve me hace bromas, me dice algo, me incordia un poco incluso. No es en absoluto algo físico, pero es tan inteligente, controla tanto (es una Super Jefa que merece ser la Super Jefa), ha tenido una vida tan interesante, y otras muchas cosas que hacen que pierda el oremus, que, la verdad, me encanta trabajar a su alrededor. No me da vergüenza hablar con ella, bromear cuando estamos todos tomando el café, o incluso meterme un poquillo con ella (cuando la ocasión lo permite y siempre dentro de la más absoluta corrección, xD, que nadie se preocupe). En cambio, me da vergüenza hablar con Jefa C y me pongo nerviosa cada vez que se acerca a mi mesa a decirme algo.

Aix.

Y el otro día me di cuenta de que acabará surgiendo un día la situación que me sacará del armario. Aparte de porque son super cotillas de la manera más amable que os podáis imaginar (pero super cotillas en cualquier caso), por los temas de conversación que probablemente surgirán en la próxima temporada. Y, la verdad, no ya no sólo no me preocupa, sino que no lo evitaré, y casi que si surge de manera natural, lo provocaré, xD. De 9 que somos en la oficina sólo hay un chico, tres están casadas, dos como si lo estuvieran (de hecho, Super Jefa está en ello), dos son pipiollillas (todo aquel que es más joven qeu yo se convierte en pipiolillo automáticamente) de las cuales una fijo es hetero y la otra no lo sé, pero tampoco ha dado a entender que no lo sea, y la novena ya soy yo, xD.

Aix.

Así que declaro oficial mi nuevo amor platónico: Super Jefa.