miércoles, 9 de junio de 2010

Tienes un email

Yo me perdí algunas lecciones cuando tenía 14 o 15 años y ahora pago las consecuencias. Creo haber entrado directamente en fase tonteo, dentro de la sutileza que nos caracteriza a Mala Idea y servidora, en los últimos días. Y me reconcomen las dudas...
¿existe un protocolo?
¿qué significa tardar este tiempo o ese otro en contestar un email?
¿vuelve a tocarle a ella escribirme o ahora me toca a mí?
¿puedo volverle a mandar un sms si el último me lo contestó por email?
si la próxima vez que nos veamos es en una reunión con otras diez-quince personas que no están en el ajo, ¿puedo mantenerme en el otro extremo de la sala evitando contacto visual sin estar diciendo nada malo con ello?
si siempre hemos hablado en el idioma A pero yo sé que a ella le cuesta el doble de esfuerzo que utilizar el idioma B, que a mí me cuesta igual de poco que el A, ¿puedo decirle que si quiere utilice el B aunque siempre hemos hablado en A y varias veces ha dicho que con nosotros (los de la reunión y servidora) es con los únicos que tiene la oportunidad de utilizarlo?
cuándo me pregunté de nuevo que qué tal va mi productividad, ¿puedo decirle que hay un pensamiento que me distrae especialmente y no me deja hacer una mierda?
si me he enterado de cuándo es su cumple, y resulta que es a finales de este mes, pero yo se supone que no lo sé ni debería saberlo, ¿hago ver que no sé nada si ella no dice nada? ¿le pongo en un aprieto para que me lo tenga que decir? ¿o le confieso que me he enterado a riesgo de parecer una acosadora sin serlo?

Eeeeen fin. Putos emails, estoy por joderme el wifi. Que no hago nada y sé de una profe que un día de estos me querrá colgar del pino más alto de toda la facultad... (menos mal q en este campus se estilan poco los árboles!!).

domingo, 6 de junio de 2010

Cuestión de paciencia

A pesar de mi inutilismo generalizado en estas cuestiones, creo haber llegado al punto en que con Mala Idea sólo es cuestión de tiempo. De tiempo y de no salir corriendo, xD Necesito una extraña combinación de paciencia (hasta de aquí 8 días no nos veremos teóricamente, y entonces será rodeadas de al menos diez personas más) y tranquilidad para no salir corriendo...

Mientras tanto, tengo a Compañera Polivalente y a la Peque de la oficina entretenidas. Después de mis dos arranques de sinceridad y de que me sonsacaran (es lo que tiene que te pillen en un momento de debilidad) la existencia de Mala Idea (a quien conocen), es casi como tener dos conciencias extra que no me dejan huir por patas. Entre risas y cotilleos, me hacen tenerle menos miedo. Y entre risas y cotilleos, el que yo les haya contado quién soy nos ha unido a las tres y de alguna manera ha creado un grupo de confianza en el que ellas dos también van contando cosillas de su vida. Sí, digamos que de alguna manera soy la "prota" de nuestros encuentros, pero cada vez más esto va siendo otra cosa. Y me alegra haber tenido este efecto: romper mi silencio les ha hecho salir de su cascarón también.

Ahora sólo necesito recuperar mi media neurona para enfrentarme a las cosas de la vida real. Trabajos, exámenes, encarguitos... Pero me pasa que estoy a solas, me pongo la música, y casi cualquier canción me habla. En una de esatas acabo teniendo una conversación con Miley Cirus o algo peor... Y me pasa que voy en el metro con más gente y me empano mirando al infinito. Y... ¿podemos darle al Forward para que hayan pasado ya 8 días?

jueves, 3 de junio de 2010

:-)

Durante dos horas y diez minutos he estado escuchando hablar chino y japonés, haciendo esfuerzos para saber quién era quién.
Durante dos horas y diez minutos he visto tiros, bombazos, ametralladoras, asesinatos, violaciones y muchas otras cosas bonitas.
Durante dos horas y diez minutos he sufrido cada vez que veía morir a alguien.
Durante dos horas y diez minutos he pensado en darte la mano.

Durante dos horas y pico hemos estado hablando.
Durante dos horas y pico he sido capaz de sobrellevar tus silencios y te he dejado hablar.
Durante dos horas y pico he superado mi miedo a preguntar de más.
Durante dos horas y pico he aprendido mucho sobre ti.
Durante dos horas y pico he querido tocarte sin saber cómo.

Durante veinte minutos he ido sonriendo como una imbécil por la calle.
Durante veinte minutos he tenido que hacer esfuerzos por no bailar por las aceras.
Durante veinte minutos he estado aguantando las ganas de llamarte para preguntarte si habías cogido el bus.
Durante veinte minutos he querido abrazarte, aunque fuera mentalmente.

Y, ahora, con la sonrisa todavía dibujada en mi cara,
no me siento relajada, porque hoy no ha habido tensión,
no me siento tranquila, porque al irte he sido consciente de lo que has dicho,
no me quiero alejar de ti, porque te veo un poco más cerca que el último día.

Y ahora quiero encontrar la excusa para mandarte un email.
quiero poderte tocar esa camisa tan chula que llevabas,
quiero decirle al mundo que ahora ya sé como son tus gafas,
quiero mandarte un mensaje de buenas noches, aunque probablemente nunca lo leerás...

Bona nit.

PD: sí, es ñoño, y qué? xD Viva la primavera, aunque sea por un día y no lo diga el Corte Inglés.

lunes, 31 de mayo de 2010

Patetismo

Estoy en el balcón, que me he salido a buscar inspiración. La rima no es buscada, pero ahí se va a quedar. Me acompañan cuatro libros, dos de los cuales son diccionarios, más la versión electrónica de otros dos diccionarios más. Papeles. Las gafas. La carpeta. El ordenador, of course, y mi cafecito recalentado del que me sobró esta mañana. Y todo porque necesito desesperadamente un poco de inspiración para cumplir con mis obligaciones...

Tengo un serio problema con las llamadas de teléfono. Y otro serio problema con las pausas extra infinitas que hace Mala Idea cuando habla. Creo que con estos dos datos os podéis hacer una idea de lo bien que lo he pasado gracias a haber tenido que llamarla por teléfono. Genial. Y también podréis deducir lo bien que me he desenvuelto en la llamada, lo bien que he aprovechado la oportunidad de seguir la pseudo conversación que habíamos iniciado por email... Creo que voy a sucidar a mi móvil en la bañera o algo, así me evito tanto patetísmo. Lástima que hace ya unos años que no hay bañera en casa.

Conclusión: son casi las siete y media de la tarde y por fin estoy cerca de empezar a ser productiva. Olé. Olé. Y olé. Y no, no tengo nada de trabajo acumulado, ninguna entrega a la que llego tarde desde hace un par de semanas, ninguna directora de trabajo final de master esperando desde hace una semana que le mande alguna paginita, ningún trabajo final para dentro de tres días, nada...

Os dejo, que voy a ver si me hago el harakiri con un boli o algo... Aunque pensándolo bien, pringaría todo y me gustan demasiado mis bolis como para atascarlos con sangre, que fijo se atascarían.

jueves, 27 de mayo de 2010

Encuentro... no sé en que fase, xD

Nervios. Periodistas. Sonido chungo. Repartir papeles, libros. ¿Un boli? Teles, rádios, periódicos. Cómo pesa el trasto este, joder. No llego, que soy bajita, ¿me ayudas? Qué bien lo ha hecho el tío este, ¿no? Y qué pesao el otro... Han venido un montón, qué bien, todo un éxito.

Vale, me he equivocado de resumen. Eso fue por la mañana... y digo fue, pq parece que haya pasado hace mucho tiempo, aunque sólo ha sido esta mañana...

Pero esta tarde, ¡ay! Primero sueño infinito a pesar del café por culpa del bajón de la adrenalina. Luego trabajo, y un poquito más de trabajo. Conversación tonta a través de skype con compañera de oficina, a pesar de compartir mesa. Y de repente... ¿hemos quedao o no hemos quedado? sí, no, no sé, sí, ¿sí?, no sé, mmmh, ah, sí, al final sí. Sí, hemos quedado. Mierda, ¡nervios! ¡muchos nervios! hemos quedado... solas. ¿Y qué le cuento? ¿De qué hablamos? Ay, Dios, ¡¡¡¡necesito temas de conversación!!!!! quien me iba a decir a mí que algún día necesitaría que me dieran temas de conversación... nervios, muchos nervios...

Llego tarde. Ahí está. Joder. Saludo. Qué cutre soy, pienso. ¿Hacia allí? Sí, vale, perfecto. Hablamos. Hablamos, y hablamos, hablamos, hablamos. Bueno, hablo mucho. No, no tanto. Pero ella tiene más cosas a preguntarme. Intento preguntarle. Acabo hablando otra vez. No, quiero preguntarle, que sepa que me interesa, que no quiero hablar yo. Pero joder, que putos silencios tan largos hace. A veces no puedo y hablo para acabar con ellos. Pero hablamos, pasamos de las bravas, hablamos, cerveza, una sólo, invita ella ("que yo no soy mileurista, ya invito yo", "pero yo tampoco lo soy!!", "ya, no llegas"...). Nos vamos ya, son las diez y pico. Caminamos hacia el metro. Nos paramos en el semáforo, tú para allí, yo para allá. Hablamos. Hablamos. Hablamos. Hablamos. Bueno, es tarde, deberíamos irnos, ya nos veremos, ¿no? Sí, ya nos veremos. Pero hablamos y hablamos. Hablamos. Hablamos. Un poco más. Hablamos. Joder, son más de las once de la noche! Ahora sí, nos despedimos...

Qué relajación. Cuánta tensión y sin saberlo, aunque estaba disfrutando. Cuántos nervios. Y, de repente, a pesar del relax por fin conseguido, vaya, pues no, ¿echo de menos esa tensión?

martes, 18 de mayo de 2010

¿Vicio?

Joder, he vuelto a salir del armario.
Aún le pillaré el gusto a esto y me quedaré sin madera... Eso sí, ahora tengo una digestión pesada de narices, ¿serán los efectos secundarios? (sí, de la pedazo de cena de cumple familiar q me he zampado, xDDD).

Básicamente, este es mi mensaje por hoy. Seguimos sin noticias de Mala Idea después de la llamada más surrealista y patética acaecida en sábado. Imaginadme a mí, inútil al teléfono donde las haya, a Mala Idea en un sitio donde no tiene cobertura y le tengo q llamar al móvil de otra persona, se oye de culo y encima sólo tengo q decirle que al final nada... Nunca me he sentido tan idiota en un autobús, xD.

Eeeeeeeeeeen fin, que me voy a dormir, que mañana será otro día y cuando llegué a la oficina moriré de vergüenza. Eso sí que es un buen efecto secundario de mis salidas del armario, xD

sábado, 15 de mayo de 2010

11 días

Vale, ya tenemos fecha definitiva. De hoy en once días tendrá lugar el encuentro a tres bandas. ¡Viva la sutileza que te mete en estos berenjenales! ¿Parte positiva? Este intercambio, interminable, de emails ha servido para descubrir que Mala Idea por lo menos es una Mala Idea bastante divertida. Algo es algo, ¿no?

Pinda se sigue preguntando:

1. ¿Morirá de vergüenza?
2. ¿Tendrá tema de conversación? Y no, manías no valen.
3. ¿Se le ocurrirá algún otro plan descabellado para hacer más liviana la espera?
4. ¿Se echará atrás en todos estos días que tiene de tiempo para repensárselo?
5. ¿Se habrá equivocado de parte a parte?

Aix.

Las tonterías que hacemos a veces...

Pero menos da una piedra...


Editado para añadir que:
la prespectiva de realizar una llamada telefónica (con muy buena excusa, eso sí) me tiene al borde de la náusea. Qué patético es el ser humano, pardiez.